El 24/3/9 la Sra. Graciela Alejandra Valdez, nos manda el email que a continuación copiamos textualmente (click sobre la imagen para agrandarla) en donde expresa buscar un cachorro para compañía.

 

 

 

Los gatitos ofrecidos en ese momento no eran de su interés. Cuatro meses después publicamos en nuestra web nuevas camadas y ella toma contacto nuevamente detallando que uno de los gatitos (Hara Belle Noah, exótico macho negro) era el que le gustaba. Le respondimos detallando que Noah tenía un valor más alto que el de un gato de compañía porque se trataba de un ejemplar de características superiores, descendiente de gatos que importamos de Europa y con un pedigree apto para cría; le adjuntamos fotos de otros gatitos también disponibles de menor valor y de características de compañía que se acercaban al precio que ella pretendía. Alejandra Valdez insistió que ese era el gato que le gustaba y se victimizó con un supuesto grave problema de salud que padecía para pedirnos una rebaja. Me sensibilicé con sus palabras y accedí a su pedido. Le solicitamos que leyera el contrato que debía aceptar para obtener cualquiera de nuestros cachorros y que es de público conocimiento ya que figura en la web junto a las fotos de los cachorros disponibles). Ella lo leyó y aceptó,  y prometió depositar prontamente la seña (que debe ser del 50%, tema también aclarado). Un mes más tarde depositó la "reserva" pero no por el importe acordado del 50%, sino del 5%. Volvió a escribir refiriendo la difícil situación económica que atravesaba y que por favor le dieramos la posibilidad de hacer pagos semanales hasta completar el valor. Como realmente mostraba interés y se la notaba una persona sufrida, aceptamos darle una facilidad más.

Unos días después "otra persona" me escribe el siguiente email (click sobre la imagen para agrandarla) en donde consulta por una hembrita exótica blanca.

Posterior a nuestra respuesta con datos y precios, la Sra. Alejandra Valdez nos vuelve a contactar diciendo lo siguiente:

Le bajamos también el precio de la gatita (Hara Belle Merlina, hembra exótica blanca) para que pudiera regalársela a su "prima-amiga".

Como había algunas incoherencias entre lo que decía y luego hacia (una de ellas por ejemplo: no tenía dinero para pagar el precio real del primer gato, pero se ponía a gastar para regalar otro gato a un tercero) es que chequeamos las direcciones IP de los mensajes recibidos y corroboramos que tanto el email de la Sra. Alejandra Valdez como el de la Sra. María Lidia Paz resultaron salir de la misma computadora, mismo proveedor, mismo usuario, etc. Efectivamente la Sra. Valdez se hacía pasar por otra persona para obtener vaya a saber que cosa. Esto me hizo sentir vergüenza ajena así que no se lo comenté sino hasta mucho tiempo después.

Como los gatitos aun no tenían la edad indicada para entregarse, nos contactábamos vía email y teléfono. Merlina y Noah seguían en casa y la Sra. Valdez me contaba de otros gatos que se iba comprando. A medida que adquiría un nuevo gato, me iba hablando mal del criador que se lo había vendido. Y cuando un criador no aceptaba venderle un gato ella lo criticaba también. De pronto me comenta que una gatita himalaya (adquirida en otro criadero) tenia micosis y me consultaba sobre que medicación le recomendaba.

Durante los siguientes 2 meses nos seguimos escribiendo hasta que el 2/12/09 finalmente vino a retirar personalmente a los gatitos. Los revisó, chequeó la documentación y se fue. En ese día Merlina cumplía los 3 meses, pesaba 2,200 Kg., lo mismo Noah con un mes mas de edad.

 Luego esto fue lo que me escribió:

El día 7/1/10 (más de un mes transcurrido desde que se llevó los dos gatitos) me llama manifestándome a Merlina "le salió un nudo en la cola". Le expliqué que los nudos no salen espontáneamente, de tenerlo, debería haberlo llevado desde su nacimiento, hecho que comprobamos no fue así, ya que la Sra. Valdez revisó los gatos al retirarlos. Pero insistía en que tenía un nudo en cola, que si bien antes no estaba, ahora si. Dándole crédito a su versión, intenté encontrar una lógica al hecho que de un día para el otro un gato desarrolle algo semejante a lo que ella manifestaba. Como no encontraba una explicación, le sugerí que lo consulte con un veterinario si esta situación le afectaba tanto. Valdez me dijo que con esa gata no podría criar (a pesar que la había comprado para regalar a su "prima-amiga"), que ahora debería soportar mantener un animal que no le iba a dejar ganancias y que por ser un estorbo creía conveniente que le reintegrara parte del dinero ya que el problema de la cola (posterior a su retiro) disminuía su valor. Le contesté que no podía bajarle el precio más de lo que le había bajado y menos por un inconveniente surgido un mes después de haberse ido de casa, pero que lo que más me importaba era el bienestar de mis gatos y no podía tolerar que tildara de "estorbo" a uno de mis cachorros. Le propuse devolverle el total de lo que ella había abonado por los dos gatos e ir a retirarlos por mi cuenta para evitar que las diferencias entre ambas terminaran en un problema mayor. Me respondió que de ninguna manera me devolvería los gatos, a lo cual le pedí que se tome una semana para analizarlo con su familia, que yo estaba dispuesta a recuperar los animales y devolverle el valor de ellos pero solo por una semana, que ese ofrecimiento no era eterno porque los gatitos en su casa estaban en contacto con varios otros animales (tiene criadero de perros y ahora de gatos) y yo no podía exponer a todo mi plantel a las posibles infecciones que trajeran de afuera. Quería cuidar esos dos gatitos, pero también era mi deber cuidar los que tenía en casa.

Como no me respondió, la contacté yo a ella, y tras dejar decenas de mensajes de texto, mensajes en el contestador y por supuesto emails, finalmente di con ella y me dijo que la disculpe pero había reconsiderado la situación e iba a criar con esos gatos (recordemos: uno lo había comprado para compañía y el otro para regalar). Que procedió mal conmigo debido a que se dejó llevar por malos comentarios de otro criador y juez TICA (y aprovechó para hablar mal también de este señor), me pidió disculpas y ahí termino la conversación.

Otro mes más tarde, principios de febrero, me escribe diciéndome que ahora Noah se había resfriado, bajado de peso y fue el responsable de llevar hongos a su casa (en los emails copiados arriba ella admite tener gatos con hongos en el mes de octubre, siendo que mis gatos los retiró en diciembre. Y que se haya resfriado casi 3 meses después de retirado es su completa responsabilidad), que Merlina era defectuosa y pensaba "meter a los 2 gatos en un avión y mandármelos de vuelta, que le gire el total del dinero y que si no quería los gatos que le gire el dinero igual porque sino me iba a denunciar e iba a llegar hasta las últimas consecuencias". Le contesté que proceda como crea correcto y que 3 meses después de haberle vendido los gatos no se los iba ni a recibir ni a reintegrar, que si existía algún ítem del contrato (que ambas firmamos en 2 copias) que yo estuviese incumpliendo, me lo señalase así le daba solución.

Nunca más se contactó conmigo. Aún sigo esperando su respuesta o  algún documento o certificado que constate el problema que tienen Noah o Merlina.